Los dentífricos son una herramienta fundamental para la higiene dental diaria, gracias a su acción durante el cepillado ayuda a eliminar de una forma más eficaz los restos de alimentos y bacterias que quedan adheridos a nuestros dientes. Pero, ¿son todas las pastas de dientes  igual de eficaces? Un estudio reciente revela que no.

En concreto esta investigación ha analizado el uso de pastas convencionales en comparación con un dentífrico nuevo (sin revelar el nombre del fabricante) muy peculiar. Lo particular de este ‘dentífrico especial’ es que tiñe de color verde las zonas de la superficie dental que se ha acumulado más placa y que, por tanto, hace falta poner más énfasis en el cepillado o con el hilo dental. Este simple mecanismo de ‘detección’ de zonas sensibles, según los resultados del estudio, ha hecho que los sujetos que se cepillaran con esta pasta redujeran sus niveles de placa hasta el doble que los sujetos de estudio que se cepillaron durante el mismo periodo y con las mismas instrucciones con dentífricos tradicionales.

En esta investigación utilizaron a 61 hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 19 y los 44 años. A todos les dieron las mismas instrucciones sobre cómo cepillarse los dientes durante 60 días, pero a una mitad les dieron un dentífrico tradicional para ello y a la otra mitad esta ‘pasta especial’. Al finalizar los dos meses de cepillado midieron los niveles de placa de ambos grupos, y como hemos mencionado antes, los que utilizaron la nueva pasta redujeron el doble de placa que el otro grupo. El hecho de que tiña de verde la placa hace muchísimo más fácil visualizar las áreas que necesitan más cepillado, lo que posibilita reducir los niveles de bacterias en la boca. Además, aseguran los expertos, esto puede ser un aliciente para los más pequeños ya que verse los dientes de color verde y tener que cepillarse esas zonas pueden verlo como un juego divertido.

También reduce la inflamación del organismo

Para defenderse del ataque de las bacterias, gracias al sistema inmunológico del que disponemos, el organismo eleva la temperatura y se inflama, de esta forma elimina a las bacterias que puedan causar infecciones. En el interior también puede producirse una inflamación, la mala alimentación ocasiona que se formen depósitos de grasa en las arterias que son tomados como “malos” y el cuerpo reacciona, y esto aumenta el riesgo de sufrir un infarto. Los niveles de inflamación pueden sucederse por todo el cuerpo, y esto se visualiza con un análisis de sangre en el que se comprueban los niveles de una proteína llamada PCR. A más inflamación, más niveles de PCR se encuentran.

Los investigadores del estudio anterior también decidieron comprobar los niveles de inflamación en los sujetos de estudio antes y después. Algunos pacientes antes de someterse a la investigación ya tenían unos niveles muy bajos de PCR, por lo que no podían bajar más, y otros poseían unos niveles demasiado elevados que indicaban alguna otra dolencia, de modo que ambos grupos quedaron descartados para seguir investigando. Con los que quedaban con niveles normales de esta proteína al inicio del estudio, 38 personas, se investigó al finalizar.

Los resultados fueron reveladores. Los que se cepillaron con el dentífrico especial redujeron sus niveles de PCR un 29% mientras que los niveles de los que utilizaron uno convencional aumentaron. Un 29% menos de PCR en tan solo dos meses fue una reducción sorprendente que todavía sigue sin una explicación de por qué ocurre esto, pero lo que sí que queda claro es su alto beneficio  no solo para mejorar la salud oral, sino que también reduce el riesgo de accidentes cardiovasculares.