Acabar con las bacterias orales causantes de las caries, la periodontitis u otras enfermedades es una tarea bastante complicada. Aunque los mecanismos de prevención como llevar una rutina de higiene bucal adecuada o las visitas habituales al dentista son eficaces, no siempre consiguen eliminar por completo este tipo de problemas ya que las bacterias pueden volverse muy resistentes.

Un grupo de investigadores del instituto tecnológico de Nueva York ha ejecutado varias simulaciones a través del ordenador en las que se prueba cómo utilizando láseres de cierta longitud de onda se puede acabar con las bacterias orales. Según estas pruebas esta técnica es capaz de destruir hasta las bacterias que están enterradas bajo las encías a unos 3 mm de profundidad.

Cómo funciona

Lou Reinisch, experto en cirugía láser fue el encargado de desarrollar un modelo matemático basado en los parámetros ópticos de los tejidos que componen las encías y las bacterias. Mediante dicho modelo efectuó tres tipos de simulaciones láser diferentes y habitualmente utilizados en el campo de la odontología. El objetivo era medir los efectos sobre dos tipos de colonias bacterianas de distinto tamaño y que se encuentran en diferentes niveles de profundidad en las encías.

Los resultados mostraron que los láseres de diodo de 810 nm y el Nd YAG láser de 1064 nm son eficaces en la eliminación de las bacterias que se encuentran enterradas bajo 3 mm de encía. Realizan pulsos cortos con unos niveles de energía moderados, lo que permite matar a la comunidad bacteriana sin calentar excesivamente los tejidos permitiendo así que cicatricen.

A estos láseres se les puede ajustar la longitud de onda, la duración del pulso y la potencia para conseguir una mayor eficacia en la eliminación de las bacterias. Pero no resulta una herramienta barata, según detallan los expertos un láser dental puede costar entre 5.000 $ y 100.000$ más la formación especializada que los especialistas requieren para poder manejarlos. Todos estos gastos se ven posteriormente reflejados en la factura de los pacientes, por lo que el beneficio que encuentren también debe ser elevado.

Este prometedor método puede ser una herramienta excepcional para el tratamiento periodontal ayudando a eliminar de forma eficaz las bacterias y frenando la progresión de la enfermedad.