Existen multitud de microorganismos o bacterias que habitan en nuestra boca, más de 700 especies, todo un ecosistema microscópico denominado microbioma oral.  Cómo explicábamos en un artículo anterior, cuando se altera el equilibrio bacteriano es cuando se pueden producir ciertas enfermedades. La Streptococcus gordini es una de las muchas especies que poseemos, pero en este caso es peligrosa no en la boca, sino cuando llega al corazón desde el torrente sanguíneo.

Cuando esto ocurre provoca una endocarditis infecciosa, es decir, coágulos de sangre en las válvulas del corazón que aunque existe un tratamiento, la mortalidad roza el 30%. Pero ahora un equipo de investigadores de la Universidad de Bristol ha descubierto el mecanismo de dicha bacteria que conduce a la enfermedad, por lo que creen poder hacerle frente de una forma más eficaz.

La clave está en una proteína llamada CshA, que según las investigaciones, han determinado que actúa como “un lazo molecular” que une a la bacteria en cuestión a la superficie de las células. Este proceso es uno de los primeros pasos que la S.Gordini hace para causar enfermedad. Este descubrimiento supone un gran avance ya que este mecanismo de adhesión, hasta ahora desconocido, es aplicable también a otras bacterias, por lo que se abren nuevas vías de investigación para anticiparse a él.

La importancia de la higiene oral

Como mencionábamos antes, los desequilibrios en el microbioma oral provocan la aparición de enfermedades como la gingivitis o la periodontitis, entre otras, y para tener un buen equilibrio es fundamental llevar una correcta higiene dental. Además del cepillado es importante utilizar la seda dental para asegurarse de eliminar todos los restos de alimentos entre los dientes. De esta forma evitaremos que las bacterias los descompongan y comiencen a generar ácidos que dañen el esmalte dental.

Como en el caso de la S. Gordini, si las bacterias orales se adentran en el torrente sanguíneo y llegan hasta otras zonas del cuerpo puede generar problemas serios, y una ventana al torrente sanguíneo se encuentra en el interior de los dientes. Además de la pulpa dental, en el interior del diente se esconden multitud de vasos sanguíneos, por lo que es importante no tener caries para minimizar el riesgo de entrada de bacterias en el interior.