Se llama microbioma al conjunto o comunidad de microorganismos que se encuentran en nuestro organismo tanto internamente como externamente. El ser humano no está aislado de microbios, gérmenes y demás organismos, formamos una unidad biológica que incluye a la comunidad microbiana. Al hablar de microbios o gérmenes tendemos a pensar en “algo malo” o enfermedades, pero estos patógenos tienen tanta relevancia tanto en los estados de salud como de enfermedad.

El microbioma oral es la comunidad bacteriana que habita en nuestra boca y es la segunda con más diversidad del organismo albergando a más de 700 especies diferentes de microorganismos. Cuando este ecosistema se encuentra en simbiosis, equilibrado, el organismo se encuentra estable, sano, sin alteraciones. Pero cuando por alguna razón se produce una disbiosis (perturbación) y se destruye ese equilibrio de especies, ciertas bacterias se manifiestan más contundentemente y aparecen enfermedades como la periodontitis, la gingivitis o las típicas caries.

La vida moderna ha perturbado el microbioma oral

Como explica la revista ‘Nature’ en este artículo, la comunidad microbiana ha sido inherente al ser humano y ha co-evolucionado con él, pero los cambios en nuestras vidas a lo largo de la historia han ido cambiándolo con sus correspondientes consecuencias.

Por ejemplo, tras la aparición de la agricultura y la ingesta de azúcar refinado los hábitos de dieta cambiaron, y con ellos evolucionaron también ciertos patógenos orales. Uno de estos cambios lo protagonizó la especie de bacteria S. Mutans, que se adaptó con éxito al aumento del estrés oxidativo motivado por la mayor cantidad de azúcar que comenzamos a ingerir, algo que cambió el metabolismo de esta especie de bacterias y se impuso frente a otras. Debido a esta adaptación a la nueva dieta, la S.Mutans es una de las especies más abundantes en nuestra cavidad oral y responsable de patologías como las caries.

Tras la revolución industrial comenzamos a estar más expuestos a metales pesados, antibióticos o pesticidas, entre otros productos, que también han jugado, y juegan en la actualidad, un papel importante sobre los cambios en la microbiota oral. También los cambios en la higiene dental han motivado alteraciones, y todo esto sumado a los hábitos de vida modernos como el tabaco, el alcohol o los refrescos provocan desequilibrios en la flora bacteriana erradicando o debilitando muchos microorganismos en beneficio de otros. Estas disbiosis han conducido a la aparición de la periodontitis, las caries, la gingivitis…y un amplio etcétera.

Por todo esto los científicos sostienen que es importante que tanto los profesionales como los pacientes estén más familiarizados con el concepto de microbioma oral y sobre cómo influye tanto en la salud como en la enfermedad. Por ello es necesario promocionar más la importancia de tener un microbioma oral equilibrado y centrarse más en cómo conseguirlo y dar a conocer más en profundidad las prácticas que causan los desequilibrios.