Prácticamente todo el mundo ha oído hablar de las caries, son la enfermedad oral más común en todo el mundo con unos niveles de incidencia altísimos según los datos que ofrece la Organización Mundial de la Salud. Todos sabemos que las caries “son malas” y el azúcar es el principal responsable de ellas, pero… ¿qué son exactamente?

Se trata de la destrucción del esmalte dental, un pequeño orificio que si no se trata adecuadamente va creciendo paulatinamente a lo largo del tiempo y puede llegar al interior del diente. Es un efecto de la acción de las bacterias que conforman la placa dental, ese biofilm que como explicábamos en otros posts se adhiere a los dientes. Al ingerir azúcares estas bacterias se nutren de ellos para generar ácidos que disuelven el esmalte dental dejando más vulnerable la dentina. Si no se elimina, la caries sigue avanzando y puede penetrar en el interior del diente hasta llegar a la cavidad pulpar, donde se encuentran los nervios y vasos sanguíneos que otorgan sensibilidad al diente.

La solución a esto son los empastes (antes de que la caries llegue a la pulpa), un material de relleno para recubrir el espacio que queda al eliminar la caries y que no siga avanzando de forma que el diente siga completamente funcional.

Este problema es más común en los niños ya que no tienen tanta conciencia de higiene como un adulto y no siempre se los cepillan correctamente, pero también tiene una gran incidencia en la población adulta. Es más, según explica la Asociación Dental Americana, en los adultos mayores de 50 años es habitual que tengan caries en la raíz del diente debido a la exposición de estas a la placa bien por la recesión de las encías asociada a la edad o por el aumento de la enfermedad periodontal.

Prevención

La mejor forma de prevenir la aparición de caries es llevar una higiene dental adecuada: cepillarse tras cada comida, hacerlo habiendo esperado alrededor de 20-30 minutos, utilizar al menos una vez al día la seda dental, evitar alimentos excesivamente azucarados y acudir habitualmente al dentista.