Ya hemos hablado en un artículo anterior sobre qué es el microbioma oral y la importancia que tiene tanto para la salud como para las enfermedades. Como explicábamos, la alteración de este ecosistema microbiano favorece la aparición de ciertas enfermedades como puede ser la periodontitis, entre otras, por ello es fundamental conocerlo mejor y no alterarlo en exceso.

Unos investigadores de la Universidad de Kumamoto (Japón) han descubierto recientemente la implicación de una de las bacterias que forman parte de nuestro microbioma oral, la F Nucleatum, en el cáncer de esófago.

Para llegar a esta conclusión analizaron 325 muestras de pacientes con este tipo de cáncer que se habían sometido recientemente a una extirpación. El análisis determinó que el 23% de las muestras estudiadas (74 de ellas) contenían F. Nucleatum en sus tejidos. Los resultados positivos de esta bacteria se asoció a según qué etapa del tumor, pero no con el sexo, la edad, el consumo de tabaco, de alcohol o la situación del tumor. También analizaron si la presencia de este microorganismo influía en la tasa de supervivencia tras la extirpación, y comprobaron que los pacientes que habían dado positivo tenían una tasa de supervivencia significativamente más corta. También descubrieron que esta bacteria estaba relacionada con la activación de ciertas quimiocinas relacionadas con el transporte de glóbulos blancos como la CCL20 y la CXCL7, lo que según los investigadores podría influir en la agresividad del tumor.

Ya se sabía que la F. Nucleatum habita en nuestra boca y que está relacionada con la periodontitis y la aparición de diversos cánceres humanos, pero hasta el momento su relevancia en el pronóstico del cáncer de esófago está muy poco estudiada, y con este último estudio se pretende demostrar la importancia de esta bacteria en el desarrollo del cáncer y que se realicen estudios más grandes.

La importancia de la higiene oral

La mejor forma de prevenir estas patologías es llevar una higiene oral adecuada para evitar que las bacterias orales se multipliquen en la boca y generen la aparición de enfermedades orales como la piorrea o la gingivitis y por supuesto, prevenir el desarrollo de tumores en la medida de lo posible. También existen factores genéticos que determinan la mayor predisposición a padecer estos problemas, pero los factores que están en nuestra mano controlar, como el consumo de alcohol o tabaco y la higiene oral, son importantes para la prevención.