Una reciente investigación del Instituto Nacional de salud de Manchester ha revelado que la masticación es fundamental para ayudar a proteger más nuestra salud bucal. ¿Qué tiene que ver masticar bien con la inmunidad? Mucho más de lo que parece en un principio.

La razón de esto es la Th17, una célula inmune que se activa gracias a la masticación. Esta célula protege a nuestro organismo contra las infecciones bacterianas que se encuentran habitualmente en la boca. Joanne Konkel, investigadora principal, ha explicado que en las zonas del cuerpo que actúan de barrera, como son la piel, la boca o el intestino, el sistema inmunológico realiza un equilibrio entre luchar contra los patógenos y tolerar la presencia de bacterias “amigables”. Según este último trabajo-explica-, se ha comprobado que la boca tiene “una forma distinta de estimular las células Th17”, que no funciona según la cantidad de bacterias dañinas que se encuentren en la boca, sino por la masticación.

En dicho estudio utilizaron ratones a los cuáles estimularon sus células Th17 endureciéndoles el alimento para que masticasen más, de forma que lograron comprobar que la masticación era el elemento clave para los aumentos de Th17.

Riesgos

Pero según comprobaron, pese a este poder protector que genera la estimulación de las células Th17, también implica cierto riesgo de sufrir periodontitis. Una cantidad demasiado elevada de Th17 puede desembocar en inflamación de las encías y en una posterior enfermedad periodontal (periodontitis), una patología que las investigaciones recientes han asociado con un mayor riesgo de enfermedades coronarias, la diabetes e incluso el alzhéimer, entre otras.