¿Qué relación puede tener nuestra salud bucodental con el corazón? A priori no parecen estar demasiado conectados y tenemos unos cuidados específicos para cada uno de estos parámetros, para mantener nuestra dentadura sana sabemos que tenemos que es necesario mantener una higiene oral rigurosa y evitar alimentos demasiado azucarados, entre otras recomendaciones, y para el bienestar de nuestro corazón se recomienda controlar los niveles de colesterol, llevar una alimentación sana…. pero, ¿existe una relación entre ambos factores? Sí, y muy estrecha.

Las investigaciones de los últimos años han ligado las enfermedades bucales con un aumento notable del riesgo de sufrir otras patologías graves como varios tipos de cáncer, ictus e incluso alzhéimer, y recientes estudios también han revelado que la salud del corazón también se ve influida. La Universidad de Florida realizó un estudio en el que quedó demostrado este aspecto, en él se inyectó a un grupo de roedores con un tipo de bacterias específicas de la enfermedad periodontal. Los resultados revelaron que estas pasaban al torrente sanguíneo provocando a su paso daños graves en el corazón.

Según la investigación la placa dental, la inflamación de las encías y las caries originan que estos microorganismos accedan al torrente sanguíneo a través de la boca, y al adherirse a los vasos sanguíneos pueden provocar coágulos aumentando así la presión arterial, algo muy dañino para nuestra salud cardíaca, que en el peor de los casos, acaba en un infarto.

Otro estudio también reciente, en este caso realizado por investigadores de la Universidad de Helsinki, afirmaba que los pacientes que necesitan someterse a una endodoncia, un tratamiento que implica ‘matar’ el nervio extrayendo la pulpa dental debido al ataque de las bacterias a nivel de la raíz, tenían 2,7 veces más probabilidades de sufrir una enfermedad coronaria aguda.

Una buena salud oral como forma de prevenir enfermedades coronarias

El vínculo entre un corazón sano y una salud oral adecuada es más estrecho de lo que se pensaba, y aunque existen otras variables que aumentan el riesgo de enfermedad coronaria, una forma de prevención pasa por gozar de una buena salud oral. Para ello es necesario una correcta higiene oral, que consiste en lavarse los dientes al menos dos veces al día poniendo más énfasis en el cepillado de antes de irse a dormir, algo sumamente importante si no queremos que las bacterias estén durante horas dañando nuestra boca. Utilizar seda dental y colutorios también es importante, y tampoco podemos olvidarnos de ingerir alimentos saludables y necesarios para nuestra dentadura además de visitar a nuestro dentista regularmente.