Según los datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) alrededor del 47% de los adultos estadounidenses padece periodontitis. Recordamos que la periodontitis se trata de una patología que afecta a las encías y al hueso, es decir, a los tejidos de soporte de los dientes. La infección de estos tejidos provoca su debilitamiento, y si no es tratada se acaban perdiendo las piezas dentales.

El tratamiento principal cuando se padece periodontitis consiste en eliminar la placa bacteriana de los dientes y las encías para lograr que estas recuperen su salud y se frene entonces la pérdida de hueso ocasionada por dicha patología. Ahora un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia ha identificado una serie de genes que causan la periodontitis que podría suponer un enorme avance hacia tratamientos preventivos verdaderamente eficaces.

Para su identificación, los científicos han utilizado una técnica llamada ingeniería inversa, que facilita la construcción de un mapa sobre las interacciones entre los diferentes genes que desembocan en la aparición de la periodontitis. Para realizar este estudio se sirvieron de las muestras gingivales de 120 pacientes que padecían la enfermedad y 120 personas sanas para la comparación.

Analizaron las muestras tanto del tejido gingival sano como el enfermo y aplicaron un algoritmo para evaluar las relaciones génicas y otro para hallar qué genes destruían el tejido sano e inducían así el avance de la enfermedad. Según los resultados obtenidos se identificaron 41 genes individuales (maestros reguladores) vinculados en el desarrollo de la enfermedad que también están implicados en los procesos inmunitarios e inflamatorios del organismo. Gracias a la identificación de estos genes reguladores será posible elaborar mecanismos preventivos que anulen su acción de forma que se detenga la enfermedad en el origen, no cuando ya haya hecho acto de presencia en el paciente.