Los últimos estudios señalan que frenar la enfermedad periodontal constituiría una posible prevención del cáncer de estomago. Ligando estrechamente la salud oral con dicho órgano esencial.

Según un nuevo estudio estudio, dirigido por la Facultad de Odontología de la Universidad de Nueva York (NYU Dentistry) y la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, se destacaron diferentes factores importantes. Por un lado encontraron que las personas con lesiones que podrían preceder al cáncer de estómago contenían un elevado número de patógenos. Especialmente en su cavidad oral.

Una de las fuentes que apoyan el estudio es la edición de noviembre de la revista Journal of Periodontology. La misma en la que se destacaba el aumento de los patógenos asociados con la enfermedad periodontal. Una enfermedad crónica y destructiva en las encías y la cavidad oral. Además señalaba uno de los artículos: “esto podría contribuir al desarrollo de lesiones precancerosas de cáncer de estómago”.

Investigación

Yihong Li, el profesor de ciencias básicas y biología craneofacial en NYU Dentistry y el autor correspondiente del estudio afirmaba: «Nuestra investigación refuerza los anteriores estudios. Además de afirmaciones de que la mala salud oral se asocia con un mayor riesgo de lesiones precancerosas. Concretamente de cáncer de estómago».

Comparando con datos estadounidenses observamos que en 2016 se diagnosticaron 26,370 nuevos casos de cáncer de estómago o gástrico, más de 10,500 muertes por dicha patología. Se han detectado múltiples casos asociados a tabaquismo e ingesta de sal, entre otros, entonces ¿Cuál es la diferencia? Muchos de los casos que se diagnostican cada año no mantienen ningún tipo de relación con dichos factores.

En dicho estudios, los científicos han planteado la hipótesis de que un grupo de patógenos puede ser responsable de causar la enfermedad periodontal. Por consiguiente, la inflamación sistémica crónica que puede contribuir al desarrollo del cáncer gástrico.

Existe gran relación entre la colonización de patógenos periodontales y el riesgo potencial de desarrollar lesiones precancerosas. Entre éstas gastritis atrófica crónica, metaplasia intestinal y displasia. Todas ellas además alertas de cáncer de estómago.

«Con base en nuestros hallazgos, podemos afirmar que el tratamiento para la enfermedad periodontal crónica y el control de las infecciones por patógenos periodontales deben incluirse en futuras estrategias. Y por supuesto en tratamientos para la prevención del cáncer de estómago«, dijo el Dr. Li.