Recientes investigaciones sitúan una buena dentadura como el arma clave a la hora de eliminar infecciones orales. Algo que sin duda se relaciona directamente con la pérdida de piezas dentales, con tratamientos como la ortodoncia invisible Invisalign y sus sobresalientes resultados. Infecciones comunes como la candidiasis en personas adultas podrían tener sus días contados según los expertos.

El  equipo interdisciplinario de investigadores de la Universidad Metropolitana de Manchester ha desarrollado un tipo de dentaduras recargables capaces de matar bacterias y hongos.

En primer lugar señalar que la candidiasis es una infección que afecta a muchas personas, Especialmente si usan dentaduras postizas, algo que causa una gran dificultad para comer y beber. Además puede provocar problemas graves en la sangre, el corazón, el cerebro, los ojos y los huesos.

Investigación y resultados

«Las infecciones orales afectan a muchas personas que usan dentaduras postizas y pueden generar problemas de salud muy graves. Por ello es crucial que las dentaduras tengan la capacidad de abordar posibles enfermedades en su raíz antes de que ocurran”. Afirma Lubomira Tosheva, MSc, PhD y químico de materiales en La Escuela de Ciencia y Medio Ambiente. Además de ser la autora principal de la investigación.

Las dentaduras están hechas de una resina acrílica que mezcla plata, que tiene fuertes propiedades antimicrobianas activas, con zeolita, un material microporoso que permite y controla la liberación lenta y sincronizada de la actividad antibacteriana en la boca.

«Nuestro equipo interdisciplinario ha desarrollado con éxito una nueva resina antimicrobiana, hecha con zeolita y plata. Esta permite que las prótesis maten de forma constante las bacterias y los hongos orales. Significa que los usuarios de dentaduras postizas pueden mantener una boca sana sin demasiado esfuerzo», dijo Tosheva.

Los datos han sido revelados. Apuntando datos nunca vistos en dicho campo. «Probamos la resina dental para determinar la actividad antimicrobiana y la toxicidad. Asegurando que los materiales tengan la capacidad de matar activamente bacterias y hongos. Sin dañar a los seres humanos». Señala Sladjana Malic, PhD y microbióloga de la Escuela de Ciencias de la Salud.