En nuestro día a día nos servimos de diferentes herramientas y utilizamos una cantidad de elementos difícil de calcular. Muchos de ellos con una formación o conocimiento previos. Sin embargo además de que nos sirven para masticar, sonreír y hablar ¿sabemos algo de nuestros dientes?

  1. Nuestros dientes nos definen

A través de nuestras piezas dentales podemos saber qué edad tenemos, que comemos y bebemos, incluso en que partes de la tierra podemos haber vivido. Como ya hemos comentado en otros posts nuestro dientes nos aportan datos de nuestra salud general, que periodos de estrés o enfermedad hemos sufrido, etc.  ¿No os parece fascinante? Podemos afirmar que en muchos aspectos nuestros dientes son un diario personal de nuestra historia.

 

  1. Cada diente es único e irrepetible

No existen dos piezas iguales, ya sean tanto dientes de leche como nuestras piezas permanentes. Y por supuesto, aún existe más diferencia cuando hablamos de distintas personas. Por ello podemos afirmar que nuestra sonrisa es absoluta y completamente nuestra, aunque podamos mejorar su estética y salud con tratamientos como Invisalign, si así nos lo indicase nuestro dentista. Es uno de los mayores rasgos de individualidad y que debemos cuidar para que crezca sana y bonita.

 

  1. ¿Somos los primeros en preocuparnos de nuestra salud oral?

Ramitas, esos fueron los primeros cepillos de dientes. Estas ramitas eran masticadas por nuestros antepasados, y usaban sus extremos para limpiar el diente. Pero eso no es todo, los egipcios usaron cascaras de huevos machacadas y cascos de animales. Y en torno al año 1700 en China se desarrolló un mango de hueso que con cerdas de jabalí insertadas revolucionando la limpieza bucal. Nuestros cepillos actuales no llegaron hasta la década de los 30s y el primer cepillo eléctrico no se puso a prueba hasta el año 1954.

 

  1. ¿El destino de nuestros dientes está escrito?

Desde que nacemos ya tenemos las 20 coronas de nuestras piezas de leche preparadas y listas para salir. A lo largo de nuestra infancia las raíces de nuestros futuros dientes adultos se están formando para abrirse paso y empujar transcurridos los años a los de leche y abrirse.

¿Y hay tiempo para una curiosidad? El ratoncito Pérez traía un promedio de 21 céntimos por pieza en 1950. En la actualidad se calcula que ese promedio ha aumentado hasta los casi 2 euros por diente.

 

  1. Limpia el espacio entre tus dientes tanto o más de la parte del diente que se ve

Una parte importante del esmalte de nuestras piezas dentales se encuentra en dichas cavidades. Las cuales debemos limpiar cuidadosa y diariamente para eliminar restos de  alimentos y bacterias y tener  unas encías saludables.