En verano la mayoría de las personas disfrutan de sus merecidas vacaciones fuera de sus quehaceres diarios y pasan más tiempo fuera de casa. El Consejo de Dentistas de España recuerda en un comunicado que es importante no descuidar la higiene oral durante la época estival para evitar problemas futuros a la vuelta de las vacaciones. El doctor Iván Malagón detalla varias pautas a seguir durante el verano para minimizar los daños:

Hidratarnos regularmente: con el aumento de las temperaturas el cuerpo se deshidrata más rápidamente, y cuando ocurre se genera menos saliva. La saliva es un protector dental, y cuando salivamos menos los dientes quedan desprotegidos ante el ataque de las bacterias.

Evitar bebidas y alimentos muy fríos o masticar hielo: los cambios bruscos de temperatura provocan que los nervios y los vasos sanguíneos del interior de los dientes se inflamen, lo que se conoce como hiperemia pulpar, y genera mucho dolor.

Reducir el consumo de bebidas carbonatadas: este tipo de líquidos llevan una gran cantidad de ácidos que merman mucho el esmalte dental desgastándolo y descalcificándolo. Además también influyen en la salud de las encías produciendo que se inflamen.

Consumir pocos dulces: los azúcares son uno de los grandes enemigos de la salud oral ya que son los culpables de las caries. Las bacterias que las originan se nutren de ellos, por lo que hay que evitar consumir productos con azúcar añadido, y si se consumen, lavarse los dientes rápidamente para minimizar su efecto.

Llevar siempre un chicle sin azúcar: en esta época en la que se pasa mucho tiempo fuera de casa, es habitual lavarse menos los dientes. Si no se dispone de un cepillo a mano, una buena forma de limpiar los dientes es masticar chicle (sin azúcar claro) para estimular la salivación y ayudar así a una primera limpieza. Alimentos como las frutas frescas también ayudan a ello con su alta cantidad en agua.

Precaución con las actividades al aire libre: el buen tiempo incita a salir a la calle y divertirse, pero hay que tener cuidado para no sufrir traumatismos que dañen los dientes. El contacto continuo de los dientes durante la práctica deportiva puede ocasionar microrroturas, especialmente en una dentadura mal alineada.

Aprovecha las vacaciones para realizar una puesta a punto bucal y visita al dentista para que comprueba que todo está bien y que el verano no agrave ningún problema existente.