En la actualidad el debate sobre la aplicación de terapias naturales alternativas, como el cannabis medicinal, frente a los medicamentos convencionales sigue en auge. Pero ¿Es verdad todo lo que nos cuentan?

Creo que no me equivoco al afirmar que para la mayoría este concepto de cannabis medicinal es casi asombroso. La misma planta que no hace mucho tiempo fue estigmatizada y relacionada con toda esa parte negativa de la escuela secundaria y del hippie de la banda ahora se trata de proclamar como la solución de salud alternativa del futuro.

Datos

Ninguno de nosotros somos ajenos a las curaciones de moda o remedios “naturales”. Durante años, así fue como se vio el movimiento por el cannabis legal o la marihuana medicinal. Sin embargo, a medida que la famosa generación de baby boomers pro-pot ha madurado, también lo ha hecho la imagen pública de la marihuana.

Hoy en día existen partes de EEUU en las que pasar por un dispensario legal de marihuana se entiende igual que acudir a un Starbucks. Por otro lado dicho pensamiento de atención médica deja a muchos ciudadanos con una incómoda incertidumbre, que al menos hoy tratamos de iluminar en la medida de lo posible. Solo mediante el estudio de los profesionales de la salud podremos corroborar finalmente si la marihuana medicinal es un hecho o un fraude.

 

¿Qué promete la marihuana medicinal?

Los defensores de este tipo de tratamientos medicinal afirman que alivia afecciones que se encuentran más allá de la ayuda de los tratamientos convencionales. Entre estas se hallan:

  • Enfermedad de Alzheimer.
  • VIH / SIDA.
  • Cáncer.
  • Enfermedad de Crohn.
  • Glaucoma.
  • Hepatitis C.
  • Lupus.
  • Esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
  • Esclerosis múltiple.
  • Distrofia muscular.
  • Enfermedad de Parkinson.
  • Síndrome posconmocional.
  • Trastorno de estrés postraumático.
  • Artritis reumatoide.
  • Lesiones de la médula espinal y / o trastornos neurológicos.

¿Funciona?

Esta pregunta es realmente el quid de la cuestión. Es el argumento especialmente polémico, y que por desgracia no tiene un final claro a la vista. No existe una respuesta verdaderamente contundente para ninguno de los dos polos.

Por otro lado algunos de los estudios que se han realizado y continúan en el presente han señalado diferentes factores. El desarrollo más interesante que proviene de los estudios académicos de olla es el descubrimiento y la comprensión de los cannabinoles (CBD), el otro componente químico activo de la hierba, y sus efectos y usos para el cuerpo. Esto parece dar a los defensores de dichos métodos un impulso de credibilidad.

Mientras que el THC (el elemento psicoactivo de la marihuana) parece tener muchas aplicaciones positivas para el tratamiento del dolor y ser un complemento para los tratamientos psicológicos. A través de la fusión de ambos dos se encuentra la fuerza de los tratamientos de dicho tipo.

Sin embargo, como en cualquier novedoso tratamiento de salud, no podemos saber con exactitud como de efectivo será hasta que existan una cantidad de pacientes considerables que lo hayan probado. Además obviamente de un estudio mucho más exhaustivo del tema. Así podemos seguir a algunos investigadores de la incógnita como Sr. Schefdore, graduado en 2010 de Columbia College Chicago. También es autor técnico especializado y escritor fantasma consultor de blogs con O Content.