TOXINA BOTULÍNICA

La toxina botulínica es conocida popularmente por el nombre comercial del primer producto que se comercializó, BOTOX®.

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Es un medicamento muy seguro, empleado desde hace más de 20 años en muchas especialidades médicas, como neurología, oftalmología…pero por lo que más solemos conocerla es por su uso en Medicina Estética para disminuir arrugas.

ARRUGAS: la toxina botulínica tiene efecto preventivo, corrector y rehabilitador sobre distintas alteraciones de la piel (seborrea, envejecimiento, etc.) y está indicada especialmente para arrugas de expresión, ya que actúa relajando los músculos de la cara que las producen, sobre todolas desagradables “patas de gallo”, frente y entrecejo.

Hay que destacar que relaja la musculatura y no hincha la cara…que a veces se oye eso. No obstante, la musculatura volverá a entrenarse y hacerse fuerte, por lo que es un tratamiento que será recomendable repetir cada 6 meses.

ELEVACIÓN DE LA MIRADA. Con un poco de toxina botulínica en la cola de la ceja conseguiremos que ésta ascienda, aportando una mirada más abierta, más atractiva y juvenil.

BRUXISMO. Aproximadamente el 70% de la población en España sufre bruxismo, que consiste en apretar de forma inconsciente la mandíbula y rechinar los dientes, produciendo el desgaste de los mismos. Causa además múltiples problemas como dolor de cabeza, de cuello y espalda e incluso alteraciones de visión y acúfenos (pitidos en los oidos), además de ensanchamiento de la mandíbula, que en las mujeres produce un aspecto más duro o masculino.

Con toxina botulínica conseguimos relajar el músculo responsable: el masetero, disminuyendo todos los problemas antes mencionados. Además, en las mujeres se produce un efecto secundario deseado que es que se afina la mandíbula y se suavizan las facciones, aportando un aspecto más esbelto.

HIPERHIDROSIS PALMAS, PLANTAS, AXILAS. La hiperhidrosis consiste en una excesiva producción de sudor en uno o varios niveles del cuerpo, de forma crónica; condicionando las relaciones personales y las actividades sociales. Los lugares más frecuentes son axilas, palmas y plantas. Una de las mejores opciones para dejar de sudar es inyectar toxina botulínica en esas zonas. Suele bastar con hacerlo una vez al año.

NO SIN MIS TACONES. Si te encanta usar tacones pero estás harta de que te duelan los pies se puede infiltrar toxina botulínica en las plantas, en las zonas de los metatarsos para disminuir la contractura muscular dolorosa que se produce en esa zona cuando utilizamos tacón. Hay que realizar el tratamiento aproximadamente cada 6 meses.

SONRISA GINGIVAL. Si al sonreír enseñas la encía tienes sonrisa gingival. Para corregirla, además de colocar los dientes, tarea a cargo del Dr. Iván Malagón, la Dra. Borregón podrá realizar 2 técnicas: relajar la musculatura que tira del labio superior hacia arriba con toxina botulínica y/ o rellenar con ácido hialurónico la zona del surco nasogeniano para evitar que el labio suba tanto.