CARILLAS DENTALES

Las carillas dentales se utilizan en estética dental para modificar el color, forma y tamaño del diente, enmascarando problemas estéticos y ofreciendo como resultado una sonrisa natural y atractiva. Trabajamos con tres tipos de carillas, en función de su composición y siempre con los mejores materiales y laboratorios para garantizar los mejores resultados, acordes a los más altos estándares de excelencia asistencial que define nuestra calidad de servicio. Nuestro equipo te indicará la más idónea tras un estudio personalizado para diseñar la sonrisa más natural para ti.

TIPOS DE CARILLAS

Existen tres tipos de carillas: carillas de porcelana, de composite y las carillas lumineers

Carillas de porcelana

Como su propio nombre indica, este tipo de carillas está compuesto por láminas finas de porcelana hechas a medida para cada paciente. Su color no se degrada con el tiempo y no necesitan mantenimiento, pero el hándicap que conllevan es que para su fijación es necesario tallar el diente previamente entre 0.8 mm y 1 mm, y esa parte del diente que se talla, no vuelve a regenerarse, es irreversible.

Carillas lumineers

En lo que a carillas se refiere, es uno de los grandes avances utilizados por las ‘celebs’ del momento. El tratamiento consiste en unas láminas extremadamente finas de una cerámica altamente resistente diseñadas a medida para cada paciente en el laboratorio de Cerinate, en Suiza, por lo que solo lo pueden ofrecer profesionales cualificados y formados por dicha empresa. Iván Malagón Clinic goza de esta certificación además de ser centro de referencia para su colocación. El material del que está hecho es biocompatible, de modo que no produce inflamación, no invade la encía y no dificulta en absoluto la rutina de la higiene. Además, para su aplicación no es necesario tallar el diente gracias a su tan escaso grosor, de unos 0,2 mm aproximadamente.

Carillas de composite

En este caso el material utilizado en las láminas es un derivado de la resina, muy resistente y armónico con el color y forma de los dientes. Este método tampoco es invasivo, es decir, que no requiere tallar los dientes para su colocación, las láminas que se emplean son muy finas, con un grosor de entre 0,3 y 0,9 mm.

MANTENIMIENTO

Las carillas de porcelana no requieren apenas mantenimiento ya que su color no se degrada. En cambio las carillas de composite necesitan anualmente de una limpieza profesional y un pulido para recuperar su brillo. Pero con cada pulido, el material se desgasta, aunque se puede reponer parcial o totalmente sin problema.

DURACIÓN

Depende del material del que están fabricadas y del uso o mal uso que se haga de ellas. En situaciones ideales, las carillas de porcelana pueden durar entre 5 y 10 años. Las de composite duran entre 5 y siete años porque el material va desgastándose y pierden luminosidad y se oscurecen. Las que ofrecen mayor duración son las Lumineers, que pueden durar hasta 20 años (5 de ellos con garantía del fabricante) y, a diferencia de las de porcelana, son reversibles porque no implican un limado de la superficie del diente.

¿ES REVERSIBLE?

En el caso de las carillas de composite y las Lumineers, sí. Las carillas de porcelana requieren rebajar la superficie del diente, por lo que, si se retira el tratamiento, el diente no conserva su aspecto original.

¿SE NOTAN?

No deberían notarse. Precisamente, el valor de este tratamiento es la capacidad para darle naturalidad a tu sonrisa. Contamos con un equipo de profesionales con alta especialización y una exquisita sensibilidad estética que constituyen nuestro sello de identidad.