El tratamiento de ortodoncia en auge, Invisalign, se ha posicionado como una de las técnicas más solicitadas por los pacientes que desean alinear sus dientes sin sufrir las molestias de los brackets tradicionales. Esto es debido a diversos factores como la comodidad que supone el que sea prácticamente invisible, que sea extraíble y no interfiera en las tareas diarias como comer o cepillarse los dientes además de garantizar unos resultados estupendos ahorrando tiempo y dinero.

Invisalign está formado por unos aligners transparentes diseñados de manera personalizada a cada paciente por los técnicos de Invisalign, que elaboraran los moldes que el odontólogo les haya solicitado previamente tras el estudio del caso y la planificación del tratamiento. Estos alineadores a medida son unas fundas de policarbonato que se adaptan a los dientes (por ello se requiere que sea una solución personalizada) y cada 15 días se cambian para que se vayan posicionando correctamente de manera progresiva y natural. Se trata pues de una ortodoncia libre de alambres ni metales que causen dolor como la tradicional y que, además, no requiere cambiar los hábitos alimenticios o de limpieza.

Por tanto el mantenimiento que requiere Invisalign es mínimo, tan solo el compromiso de una minuciosa higiene bucal por parte del paciente, acudir a sus citas con el dentista y extraerlo y ponerlo de forma adecuada para evitar roturas o dobleces en los aligners.

Cuando se extraiga para comer o para limpiarlo es muy importante guardarlo en su funda para que no sufra desperfectos, se nos olvide o se rompa. Si esto ocurre habría que volver al especialista para que pida de nuevo otro molde a los técnicos. Otro punto importante como mencionábamos es la colocación y extracción de la férula, porque si se hace mal puede romperse o doblarse, y cuando se producen dobleces en muchas ocasiones no se notan y se mantiene el aparato en una posición incorrecta que ocasiona desviaciones en la colocación de los dientes invalidando así el tratamiento.

22925294363_4766faf85d_o

Para ponerlo adecuadamente hay que hacerlo siempre con los dedos, nunca ayudar a su colocación mordiendo o moviendo la boca para que acabe de encajar. Para quitarlo el movimiento tiene que ser siempre desde dentro hacia afuera enganchándolo con los dedos, porque si se empieza extrayéndolo desde fuera se corre el riesgo de que se parta por la presión.