El término maloclusión dental cada vez está más interiorizado por la sociedad dado que la preocupación por la estética ha ido aumentando. Se trata de un problema de mala mordida, es decir, un contacto imperfecto entre los dientes. Abarca diferentes grados, desde mordidas cruzadas o desviación de las líneas medias dentarias hasta los diastemas, apiñamientos… y un amplio etcétera.

Estudios recientes ya han mostrado el notable aumento de adultos que deciden someterse a tratamientos de ortodoncia para corregir estos defectos y lograr así una sonrisa perfectamente alineada y armónica, pero, más allá de componentes estéticos, ¿es necesaria la alineación dentaria para la salud? Contundentemente, sí.  Además de evitar otros problemas de salud bucal que pueden tornarse graves, un estudio realizado por investigadores españoles en colaboración con la Universidad austríaca de Innsbruck ha revelado que las maloclusiones afectan de lleno al equilibrio y al control de la postura. Según declara Julià Sanchez a la Agencia Sinc, se ha descubierto que este tipo de problema “está relacionado con alteraciones motoras y fisiológicas”.

Para comprobar cómo afectaban las maloclusiones el grupo de investigadores realizó dos ensayos, en el primero tuvieron en cuenta de qué tipo de maloclusión se trataba y si había existido un tratamiento de ortodoncia previo. Los resultados mostraron que estos problemas de alineación dentaria estaban relacionados con un peor control del equilibrio estático.

En un segundo estudio se tuvo en cuenta el tipo de maloclusión, el control de la postura y la fatiga física para intentar determinar si existía algún tipo de conexión entre estos parámetros. El examen reveló que si se corregían estos defectos en la mordida el equilibrio mejoraba, y también se observó que en estado de fatiga las maloclusiones afectaban mucho más al control postural que en reposo.

¿A qué se debe esta influencia?

Según Sánchez, autora principal de este trabajo, esta relación podría explicarse por la influencia recíproca entre el nervio trigémino y el núcleo vestibular (responsables de la masticación y del control del equilibrio) junto con la conexión existente entre los músculos cervicales y los masticatorios. Estas relaciones, según explica Sánchez, explicarían de una forma plausible el por qué los problemas de alineación dental influyen en el control de la postura.

Hasta el momento los estudios solo habían examinado el equilibrio de manera estática y en condiciones de estabilidad, pero esos resultados no son aplicables a la vida práctica sobre el control de la postura en acción.

Por tanto, según este trabajo, si se corrigen los problemas de maloclusión, es decir, se lleva la posición mandibular a un punto neutro , el equilibrio mejora tanto en condiciones estáticas como dinámicas.

Importancia para los deportistas

Para los deportistas esta relación puede ser crucial para el buen desempeño de su ejercicio y evitar problemas como caídas, esguinces, fracturas…. A medida que aumenta su actividad física la fatiga se va incrementando, y según esta investigación, en mayor estado de fatiga junto con una mala oclusión, el equilibrio empeora, por lo que una forma de prevención de accidentes deportivos pasa por corregir la alineación de los dientes.