Hacer deporte es algo muy importante para mantener la salud general. Además los beneficios físicos que aporta también favorece al bienestar mental rebajando el estrés y la tensión. Pero, a pesar de todo, es muy importante seguir una serie de precauciones ya que, aunque no lo creas, practicar ejercicio de manera regular puede perjudicar a tu salud bucodental.

Cuando haces deporte bebe mucha agua

Al practicar cualquier tipo de ejercicio es habitual sudar, sobre todo cuando has llevado hasta el momento una vida prácticamente sedentaria. Si mientras haces deporte no repones los electrolitos perdidos mediante la ingesta de agua puedes llegar a deshidratarte. La deshidratación, entre otras cosas, provoca que las mucosas se sequen lo que afecta especialmente a las encías, que al perder oxigenación pierden protección frente a los estímulos externos como el sol, las bebidas ácidas, el frío, etc.

Cuando hagas deporte debes beber mucha agua

Cuando hagas deporte debes beber mucha agua.

La sequedad bucal no solo puede traerla la deshidratación. Muchas personas al hacer deporte tienden a respirar por la boca. Esto también puede provocar que la boca se seque y disminuir la producción de saliva, una de las barreras protectoras que tienen nuestros dientes y encías ante cualquier enfermedad bucodental.

Los dientes: mejor alineados

La posición de los dientes también puede influirte negativamente a la hora de practicar determinados deportes de impacto, como por ejemplo el running. Cuando corres el cuerpo impacta contra el suelo. Esos impactos pueden dar lugar a microroturas en los dientes, microtraumatismos o fisuras.

Los deportes de impacto pueden dañar tus dientes

Los deportes de impacto pueden dañar tus dientes.

Además, si sufres cualquier tipo de maloclusión dental estos daños pueden ser mayores. Además de esas roturas unos dientes mal posicionados pueden hacer que los músculos y huesos de la zona se sobrecarguen provocando dolores de cuello, de cabeza y hasta dolor de espalda.

Si practicas deporte con asiduidad o vas a comenzar con una rutina de ejercicios visita a tu dentista. El odontólogo es el único profesional con capacidad para descubrir los daños presentes en tus dientes y, sobre todo, para ponerles remedio y así evitar cualquier problema bucodental grave.