En los conflictos bélicos la odontología es una de esas cosas que pasa a un plano muy secundario tanto para los civiles como para los soldados, pero, ¿es importante? Para Igor Yaschenko sí, y mucho. Tanto que en pleno conflicto entre Ucrania y los separatistas rusos ha puesto su experiencia como odontólogo al servicio de los militares y de los civiles que necesiten asistencia.

“Dientes sanos hacen soldados más fuertes” explica Yaschenko, un odontólogo de 52 años que se ha transformado en un ‘activista’ sanitario y ha montado un espacio denominado Ukrop Dental, un edificio antes plagado de explosivos convertido en un improvisado hospital central. Gracias a la ayuda de otros colegas de profesión del país y de otros puntos de Europa ha podido dotar al centro de los artilugios necesarios para tratar las dolencias odontológicas más comunes: caries dentales, dientes fracturados, enfermedades gingivales, infecciones…y un amplio etcétera.

En un artículo publicado en The Guardian Yaschenko ha contado como esta aventura comenzó comprando un camión y transformándolo en una especie de clínica dental móvil que en un principio pensaban donar al ejército, pero, ¿quién curaría a los soldados o civiles? A su juicio ese era su trabajo, “así podría servir a su país”. Repartir analgésicos no era suficiente, según él se necesita atajar la causa del dolor para que los soldados puedan desempeñar correctamente sus funciones y ayudar así a los civiles en un momento difícil.

Desde el comienzo de esta iniciativa han pasado por allí 80 odontólogos para realizar alrededor de 12.000 tratamientos odontológicos.

Comenta que son muy conscientes de los riesgos que supone la labor que llevan a cabo en una zona tan conflictiva hoy en día, pero, ¿qué pueden hacer? Se pregunta, “¿cómo voy a quedarme en casa viendo la televisión cuando está ocurriendo esto? Es cuestión de conciencia”.