Como han demostrado numerosos estudios durante los últimos años, la salud bucodental es una parte muy importante de la salud en general. Una boca descuidada no solo afea nuestro rostro, sino que es muy probable que desarrollemos dolencias como periodontitis, caries, dientes amarillentos y además el riesgo de padecer cáncer, alzhéimer e ictus, entre otras muchas patologías, también aumenta. Uno de los factores clave para gozar de una buena salud bucal es sin duda la alimentación, que deber ser equilibrada y baja en azúcar. Las frutas son uno de los alimentos más beneficiosos con nuestra salud bucodental ya que nos aportan muchísimos nutrientes y ayudan en la higiene oral. Estas son las más beneficiosas:

Fresas: es una de las frutas más completas en cuanto a cuidado bucodental se refiere. Gracias a su alto contenido en xilitol ayuda a remineralizar el esmalte, minimizar su desgaste y además este componente también ataca a las bacterias que forman la placa dental. También tiene un gran poder sobre las encías ya que su flujo sanguíneo, por lo que la dentadura se ve reforzada en todos los sentidos.

Gracias a las vitaminas A,E y C que contienen son un estupendo antioxidante natural y aportan varios nutrientes esenciales al organismo como el potasio, el ácido fólico y la fibra. Su sabor y su alto contenido en agua, purificador natural, convierte a las fresas en uno de los alimentos más sanos, ricos y con una versatilidad gastronómica extraordinaria ya que se pueden introducir en numerosos platos.

Arándanos: tienen una gran cantidad de polifenoles y antioxidantes que les otorgan un poder antiinflamatorio y antibacteriano, de manera que son ideales para prevenir la gingivitis y la periodontitis. Gracias a esta capacidad de lucha contra las bacterias que le aportan los polifenoles dificulta que estas creen biopelículas y formen lo que conocemos como placa dental. Si se incrementa su consumo las consecuencias son muy beneficiosas ya que consiguen gran parte de los objetivos de los antibióticos, como es la destrucción de las bacterias, pero de una forma más natural y menos perjudicial para el organismo.

Manzana: lo ideal es comer esta fruta a mordiscos, de esta forma realiza un ‘barrido’ que ayuda a limpiar la superficie de los dientes. Al masticarla estimula la producción de saliva, la cual es una fuente de protección de la boca frente al ataque de las bacterias.