Hasta el momento no existe cura alguna para la enfermedad de Alzheimer ni se ha podido descifrar porqué se desarrolla exactamente, tan solo se han identificado varios factores de riesgo que propician su aparición como la genética o el entorno. Ahora, un estudio publicado en la revista ‘Journal of Oral Microbiology pone de manifiesto la posible relación entre sufrir una periodontitis prolongada y desarrollar tardíamente esta enfermedad.

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El alzhéimer se caracteriza por provocar pérdidas de memoria severas y desorientación de quien la padece además de mostrar inflamación en el cerebro. Según los investigadores, esta inflamación podría tener su origen en la cavidad bucal debido a una periodontitis. Según detallan, en la boca proliferan más de 900 bacterias, y algunas de ellas como la P. gingivalis, C. pneumoniae, H. pylori o la del Herpes simple tipo I se encuentran entre las opciones más plausibles que se barajan que puedan afectar a dicha enfermedad. El estudio sugiere que la infección oral es la puerta de entrada en el torrente sanguíneo para las bacterias que habitan en la boca, y una vez dentro, si logran traspasar la barrera hematoencefálica del cerebro, muchas de ellas podrían estar implicadas en el alzhéimer.

Otro factor que sustenta esta teoría es la aparición de moléculas de hongos en el cerebro de pacientes con esta dolencia y el aumento de infecciones fúngicas severas en ancianos durante los últimos 30 años. Este tipo de bacterias también se localizan en la cavidad bucal de personas con periodontitis.

Por tanto, aunque los propios autores de la investigación reconocen que aún queda mucho por estudiar, que no hay por el momento un origen claro y que hay diversos factores que lo propician, de la investigación se puede desprender  que una buena higiene bucal es una forma más de prevención contra esta enfermedad.  Para lograr una boca sana es imprescindible tener unos hábitos de limpieza desde pequeños, acudir al dentista regularmente y llevar una buena alimentación.