Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la caries es la enfermedad oral más común en todo el mundo, y una de las formas más eficaces de prevenirla y combatirla pasa por llevar una correcta higiene bucal. Esto lo hemos oído millones de veces, pero unos investigadores de la Universidad de Zurich han descubierto un factor más a la hora de tener caries: la genética.

Los investigadores han descubierto la existencia de un complejo genético que regula la formación del esmalte dental, que se forma a través de la mineralización de unas proteínas específicas del esmalte. Cuando ocurren mutaciones en este proceso podrían derivar en una mayor predisposición a sufrir caries. Para llegar a estas conclusiones utilizaron ratones en el estudio a los que les habían inducido mutaciones variables en dichas proteínas del esmalte.  Tras analizarlos y observarlos, los resultados mostraron que todos los ratones que poseían estas mutaciones tenían defectos en el esmalte de sus dientes, por lo que según explican estos expertos, queda demostrada la relación entre las mutaciones de los planos genéticos de dichas proteínas y los defectos en el esmalte dental.

Según detallan la composición y la dureza del esmalte puede afectar a la progresión de las caries. Recordamos que el esmalte dental es uno de los elementos más duros del organismo formado por un mineral llamado hidroxiapatita. Este mineral no es soluble el agua, pero sí que lo es en ácido, por ello si su composición es más blanda de lo normal será más vulnerable al ataque de las bacterias y habrá más caries y más profundas.

¿Qué hace una caries?

La caries se trata de la destrucción del esmalte dental, un pequeño orificio que va aumentando paulatinamente si no se trata adecuadamente. Esta destrucción es el efecto que tiene en los dientes la acción de las bacterias que habitan en nuestra boca, que se nutren de los azúcares que ingerimos y segregan unos ácidos que disuelven el esmalte, por eso los alimentos azucarados son tan nocivos para la salud oral.

Los investigadores han concluido que si se estudia más a fondo la relación descubierta será posible dar con nuevos tratamientos mucho más efectivos contra las caries.