La salud oral se va convirtiendo poco a poco en prioritaria para la sociedad y se comienza a ver su importancia para mantener una salud general adecuada más allá de la mera estética de tener unos dientes correctamente alineados. Según las encuestas cada vez vamos más al dentista de forma rutinaria, sin esperar a que tengamos alguna molestia.

En sintonía con ese aumento de la preocupación por la salud oral va el incremento de la demanda de los tratamientos de ortodoncia, en especial el de la ortodoncia invisible, que según un estudio de la compañía Research and markets este nicho de mercado aumentará un 12,68% al año hasta 2020. La odontología cosmética está en pleno auge según revelan estos estudios de mercado.

¿Qué es y cómo funciona la ortodoncia invisible?

Prácticamente todo el mundo tiene en su cabeza la idea de los brackets metálicos tradicionales como concepto de ortodoncia, algo incómodo, demasiado llamativo y excesivamente duradero. La tecnología ha avanzado mucho y es posible dejar atrás este tipo de aparatos y utilizar una ortodoncia mucho más discreta, cómoda y eficaz, eso es la ortodoncia invisible. Consiste en dos alineadores (aligners en inglés), uno para la dentadura superior y otro para la inferior que son transparentes, por lo que al llevarlos prácticamente son imperceptibles. La ventaja de la ortodoncia invisible es que estos alineadores no son fijos como ocurre con los brackets, sino que son extraíbles, lo que permite una comodidad excelente a la hora de comer o de cepillarse los dientes ya que no cambia nada en absoluto estas rutinas diarias.

Los alineadores se van cambiando cada dos semanas aproximadamente y poco a poco van moviendo los dientes hasta la posición correcta marcada por el odontólogo. Una de las marcas de referencia en este tipo de ortodoncias es Invisalign, técnica que solo los profesionales acreditados y formados para ello pueden utilizarla, muestra de su profesionalidad y pericia además de una garantía de éxito.

Tratamiento Invisalign

Antes de proceder a la colocación de los alineadores el odontólogo realiza un estudio completo al paciente para planificar cómo se llevará a cabo el tratamiento y los movimientos necesarios que debe conseguir. Para ello se utiliza el software Clincheck y el escáner iTero, dos herramientas de última generación que permiten visualizar una imagen de la boca del paciente en 3D y planificar cada movimiento al detalle. Además el paciente podrá ver el resultado final de cómo quedará su sonrisa antes de comenzar el tratamiento. Una vez ideado el plan a seguir, el odontólogo envía sus instrucciones al laboratorio y los técnicos de Invisalign elaboran los alineadores de manera personalizada, es decir, que cada paciente requiere de unos propios, no hay un estándar.

El doctor Iván Malagón es un experto en esta técnica con más de 2.000 casos de éxito y casi 400 en tan solo este último año, motivo por el que se encuentra en el top 5 de Europa entre los más de 23.000 doctores certificados. Además ha sido condecorado con el título Invisalign Diamond Doctor, la máxima categoría de Invisalign a nivel internacional y siendo el único dentista español en conseguirla en todas sus ediciones. Ponerse en sus manos es garantía de éxito.