Según las estadísticas alrededor de un 15% de la población sufre migrañas, unos fuertes dolores de cabeza que hacen prácticamente imposible llevar a cabo cualquier actividad cuando se sufren. En cuanto a los desencadenantes, no hay algo específicamente concreto, se sabe que el cerebro de las personas que las sufren no toleran los cambios bruscos a nivel interno ni externo, y los múltiples estudios al respecto han establecido diferentes desencadenantes como el estrés, la depresión, ciertos alimentos ricos en nitratos, cambios de horario…etc

Ahora una nueva investigación de la Universidad de California ha dado un nuevo enfoque a esta dolencia y según este trabajo habría un vínculo entre las bacterias orales y las migrañas. Los resultados de dicha investigación han revelado que las personas migrañosas tienen una flora bacteriana oral distinta de las personas que no las padecen. La diferencia radica en las bacterias reductoras de nitrato, que lo descomponen en nitrito, y este tipo, según afirma este estudio, abunda más en las bocas de las personas que sufren estos fuertes dolores de cabeza.

Pero los nitritos no son del todo perjudiciales, cuando se encuentran en el torrente sanguíneo se transforman en óxido nítrico bajo ciertas condiciones, y esto hace que el flujo sanguíneo mejore y se reduzca la presión arterial. Las personas con problemas circulatorios o cardiovasculares suelen tomar medicamentos que contienen nitratos, aunque muchos de ellos informan de fuertes dolores de cabeza como efecto secundario. Aquí es donde apuntan a que podría estar la conexión, cuando las bacterias reducen los nitratos a nitritos y estos se incorporan al torrente sanguíneo, nuestro organismo puede acabar albergando nitritos, y como hemos mencionado, uno de los efectos secundarios de los medicamentos altos en este componente son las cefaleas o migrañas.

¿Por qué unas personas las sufren y otras no?

Según las encuestas ciertos alimentos como el chocolate, las carnes procesadas o el vino son uno de los desencadenantes más comunes, pero, ¿por qué no afecta a todos? Esta investigación apunta a que la diferencia se encuentra en los genes de las bacterias no en las especies de bacterias en sí. Analizaron las muestras bacterianas tanto de las personas sanas como de las que sufren habitualmente migrañas, y observaron que en el microbioma oral de las personas migrañosas abundaban más las bacterias con genes codificantes de enzimas de nitratos, nitritos y óxido nítrico. En resumen, que las personas que sufren estos episodios en abundancia albergan más bacterias con la capacidad de procesar los nitratos, que aunque implique un mayor riesgo de sufrir cefaleas, también les brinda una mayor protección cardiovascular.

Según explica Embriette Hyde, autor principal del estudio, ahora queda por determinar si dichas bacterias son la causa o el resultado de las migrañas.