El dolor facial es común y con frecuencia es el resultado de dolores de cabeza y lesiones. Por otro lado más desconocidas existen otras causas como afecciones nerviosas, mandíbulas problemáticas y problemas dentales e infecciones, Muchas de ellas con solución gracias a tratamientos de ortodoncia como la técnica Invisalign.

El dolor facial puede originarse en un área específica de la cara o puede proceder de otro punto y desplazarse a dicho foco del dolor. Según nuestros expertos médicos existen diferentes tipos de dolor facial:

  • Dental. Está relacionado directamente con problemas en nuestras piezas dentales y encías.
  • En nervios o neuralgia. Relacionado como su nombre indica con las afecciones en nervios situados en la zona facial.
  • Temporomandibular. Dolor vinculado con la articulación temporomandibular (ATM) y los músculos de la mandíbula.
  • Vascular. Se produce debido a problemas con los vasos sanguíneos y el flujo sanguíneo.

Absceso dental

Un dentista puede ayudar a diagnosticar y tratar un absceso dental. Básicamente es una acumulación de pus que puede desarrollarse cuando las bacterias infectan el tejido blando de un diente. Estas infecciones pueden ocurrir cuando las caries o las lesiones que dañan los dientes permiten que las bacterias ingresen al diente. Algunos de sus síntomas pueden incluir: fiebre, inflamaciones, enrojecimientos, olores o sabores desagradables y movilidad de piezas dentales.

Trastornos de la ATM

La ATM es donde la mandíbula se conecta al cráneo. «Trastornos de la ATM» es el término general para las condiciones que causan dolor y problemas de movimiento en la articulación de la mandíbula y los músculos. Según el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial, algunas estimaciones sugieren que más de 10 millones de personas en los Estados Unidos tienen un trastorno de la ATM. En Iván Malagón Clinic podemos encontrar este tipo de tratamientos junto a nuestras especialidades Invisalign.

Lesiones y dolores de cabeza

Existen muchos y diferentes tipos de dolores de cabeza los cuales pueden desembocar en agudos dolores faciales, en muchos casos difíciles de diagnosticar. El dolor facial a menudo se puede relacionar con lesiones actuales o pasadas, particularmente aquellas que dañan los nervios de la cara, sus variedades desde cortes leves a traumatismos graves.