El reflujo es una de las enfermedades más comunes en la actualidad. Este se produce cuando los ácidos del estómago vuelven hacia el esófago. Esto causa una sensación de quemazón y de ardor muy desagradable y dolorosa acompañada de un sabor amargo y ácido que invade la boca.

El reflujo puede erosionar el esmalte

Además del dolor y de la irritación que causa al esófago, la acidez estomacal puede llegar a perjudicar nuestra salud dental. El reflujo ácido puede erosionar los dientes y desgastar el esmalte. Esto se debe a la diferencia de pH entre los ácidos procedentes del estómago y el pH bucal. Los ácidos estomacales tienen un pH más ácido, es decir, más bajo que el pH bucal, lo que afecta al esmalte y puede provocar que las bacterias presentes en la boca se multipliquen.

El reflujo estomacal perjudica la salud dental

El reflujo estomacal perjudica la salud dental.

Este desgaste abre la puerta a las caries. El cambio en la coloración de los dientes, a un tono amarillento y opaco, es otra de las posibles consecuencias del reflujo. A su vez, tendremos un mayor riesgo de roturas de piezas dentales o de la aparición de grietas o hendiduras en los dientes. Además, la sensibilidad dental puede aumentar, provocando una sensación muy desagradable al tomar alimentos muy fríos o muy calientes.

¿Más de dos veces a la semana? Acuda a su médico

En muchos casos este reflujo se produce debido a la ingesta de algunos alimentos que pueden irritar el estomago. Pero, si este reflujo se produce más de dos veces a la semana es conveniente que acuda a su médico ya que podría padecer la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

Aunque esta, en general, muestra lo síntomas antes citados en muchas personas la sensación de acidez no es tan notable. A pesar de ello, el estado de sus dientes puede verse perjudicado por esta patología por ello su dentista podrá ser el primero en descubrir si padece esta enfermedad, al igual que en otras muchas enfermedades cuyos primeros signos pueden detectarse en la boca.

Hay que cuidar la alimentación para evitar el reflujo

Hay que cuidar la alimentación para evitar el reflujo.

A pesar de que no padezca ningún tipo de enfermedad oral, es importante acudir al dentista un mínimo de una vez al año para llevar a cabo una revisión completa. Su odontólogo será capaz de descubrir signos, quizá imperceptibles para usted, que le darán pistas de otras patologías, como es el caso de la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

Tratamientos como la fluorización ayudaran a evitar el avance de las caries y, además, reforzaran en esmalte. Ante la pérdida de la forma o la aparición de grietas, los tratamientos con resina ayudaran a recuperar la forma de los dientes. Su dentista será capaz de aplicarle el tratamiento más adecuado para evitar males mayores en su dentadura.