La higiene bucodental es algo vital para mantener la salud de la dentadura de los niños y mayores. Esto les ayudará a prevenir cualquier tipo de enfermedad bucodental. Pero, al igual que en los adultos, en los pequeños hay otros factores que pueden afectar a la salud de sus dientes. Uno de los que puede perjudicarles en mayor medida es el estrés, una patología asociada habitualmente a los mayores pero que cada vez afecta más a los niños y a los adolescentes.

Consecuencias fisiológicas

El estrés también tiene consecuencias fisiológicas que pueden afectar de manera directa a la salud bucodental de los niños. Cuando una persona sufre estrés se segrega una hormona llamada cortisol. El aumento de la presencia de esta en el organismo afecta directamente al sistema inmunitario lo que hace que se sea más susceptible a cualquier tipo de enfermedad, incluidas aquellas enfermedades que afectan directamente a la boca.

¿Cómo afecta el estrés a la salud bucodental de los niños?

¿Cómo afecta el estrés a la salud bucodental de los niños?

Además, el aumento del cortisol también provoca que disminuya la producción de saliva, un hecho que provoca que el pH de la boca sea más ácido. Este hecho ayuda a que las bacterias presentes en la cavidad oral se multipliquen lo que aumenta el riesgo de sufrir caries y otras enfermedades bucodentales como la gingivitis o la periodontitis.

El estrés también afecta a su conducta

A nivel psicológico, es habitual que los niños presenten conductas que les llevan, por ejemplo, a modificar su dieta. Algunos pequeños tienden a ingerir de manera compulsiva alimentos con alto contenido en azúcar. Este tipo de comidas pueden favorecer la aparición de caries, uno de los grandes enemigos de la salud bucodental infantil.

El estrés favorece también otro tipo de comportamientos, como chuparse el dedo o los labios, apretar o rechinar los dientes o incluso dejar a un lado la higiene bucodental. Estos factores también afectan de manera directa a los dientes de los niños.

El estrés favorece la aparición de enfermedades bucodentales

El estrés favorece la aparición de enfermedades bucodentales.

Aunque el bruximo se relacione con el estrés infantil, no debemos olvidar que este es fisiológico hasta los tres años, es decir que es normal que los niños rechinen los dientes hasta esta edad aproximadamente. La acción favorece al correcto desarrollo de los huesos y las articulaciones temporomandibulares de los pequeños y lo prepara para el cambio de dentición. Por ello, si notas que tu hijo ‘rechina’ los dientes cuando estos comienzan a erupcionar, no te preocupes, es un proceso totalmente normal y remite por si solo.

Es muy importante que no dejes a un lado las revisiones bucodentales de tus hijos ya que estas, además de evaluar el estado dental del niño, pueden ayudarte a conocer si tu hijo sufre estrés. Es habitual que los pequeños no verbalicen que están pasándolo mal por ello tu dentista puede convertirse en tu gran aliado.