Cuando se realiza deporte es común tomar bebidas isotónicas para reponer azúcares e hidratarse, pero en la actualidad la ingesta de este tipo de bebidas se ha prolongado fuera de la práctica deportiva, con especial énfasis en los niños. Un estudio de la Universidad de Cardiff en Reino Unido pone de manifiesto el aumento de público infantil que las consume y las consecuencias para la higiene bucal que ello conlleva.

Por lo general estas bebidas tienen un alto contenido en azúcares y ácidos ya que fueron diseñadas para que los deportistas las tomasen de manera puntual. En la investigación un 89% de los 160 niños participantes tomaban este tipo de bebidas, pero tan solo un 18% lo hacía por cuestiones deportivas. Las causas más comunes para consumirlas son su sabor y su precio, pero las consecuencias bucales acaban saliendo muy caras.

El consumo excesivo de este tipo de bebidas por parte de los niños provoca el debilitamiento del esmalte dental gracias a los ácidos que contienen estos líquidos, dejando los dientes totalmente desprotegidos, aumentando así la proliferación de las bacterias que causan las caries. La investigación también ha mostrado que la mayoría de los padres (además de los niños) no son conscientes de que estas bebidas no están ideadas para el consumo infantil, motivo por el cual la Facultad Médica y del Deporte ha hecho un llamamiento para regularizar de forma más estricta los precios y su comercialización. Los expertos aseguran que beber leche o agua es suficiente para que los niños más activos se hidraten sin la necesidad de tomar bebidas deportivas.

Los niños no son los únicos perjudicados por el consumo de estas bebidas, aunque exponerse a sus efectos nocivos a edades tan tempranas si les puede perjudicar en el futuro. Como explica el doctor Iván Malagón en este artículo, los deportistas de élite o las personas que hacen mucho ejercicio son más propensos a sufrir caries u otros problemas bucales debido al consumo de estas bebidas además de por otros factores asociados al deporte como la boca seca, pequeños roces en los dientes…et. Por ello si se practica deporte con asiduidad es recomendable ser más meticuloso con la higiene dental y acudir al dentista con regularidad.

Es saludable hacer algo de deporte todos los días, pero como recuerda el doctor Malagón, sin excederse para no salir perjudicados, y en cuanto al consumo de bebidas isotónicas recomienda esperar a cepillarse los dientes unos 20 minutos después de haberlas ingerido, porque si se hace inmediatamente después los ácidos que tienen favorecen a la erosión de los dientes.