Generalmente, los alimentos que más gustan son con los que más moderación hay que tener ya que causan más daños a la salud que beneficios. O eso dicen. El chocolate, los helados, la cerveza…y un amplio etcétera son algunos de los muchos que no aparecen como recomendables en ninguna dieta. Parecía que para los dientes también eran muy perjudiciales, pero estudios recientes han demostrado que varios de estos ‘alimentos prohibidos’ cuidan nuestra boca.

Vino tinto: a lo largo del tiempo la ciencia ha ido destapando los múltiples beneficios que tiene para la salud la ingesta de esta bebida, previene las dolencias cardiovasculares, aumenta el colesterol bueno… y una de sus últimas aportaciones conocidas es la prevención de las caries. Según el estudio de la Universidad Autónoma de Madrid publicado en la revista ‘Journal of agricultural and food chemistry’, los antioxidantes naturales que contiene esta bebida (polifenoles) desaceleran el crecimiento de bacterias que se adhieren a los dientes y encías, lo que le otorga un poder protector único. No por ello hay que extrapolar que las bebidas alcohólicas son beneficiosas para la salud bocal, esta es una propiedad exclusiva del vino tinto. Otros alcoholes con mayor acidez favorecen el crecimiento bacteriano, debilitan el esmalte…

Chocolate: una tentación difícil de resistir pero que a lo largo de los años ha ido mejorando su ‘fama’ respecto a los beneficios para la salud. Las últimas investigaciones han demostrado que, entre otras ventajas, es bueno para el corazón, reduce el colesterol o no provoca acné. Además también mejora la salud bucodental. Como explicó Iván Malagón en el programa ‘Superalimentos’, el componente más saludable del cacao para nuestra boca es la teobromina. Un componente que ayuda a mineralizar al esmalte reduciendo así la sensibilidad dental. El chocolate está adulterado con azúcares y grasas para rebajar la amargura del cacao, por lo que es en el chocolate negro (chocolates con u 80% o más de cacao) donde se encuentra más cantidad de ella.

Cerveza: al igual que el vino, es una bebida muy solicitada y que, con moderación, también nos aporta grandes beneficios para nuestra salud bucal. Hay que distinguir entre las cervezas negras y las claras o rubias, puesto que no todas benefician igual. Las cervezas oscuras perjudican más nuestra salud bucal ya que manchan más los dientes además de aumentar el riesgo de padecer caries debido a su acidez. Al contrario, las rubias proveen al organismo de nutrientes esenciales para la fortaleza de la dentadura como son el silicio y el calcio, especialmente las que son artesanales. Este tipo de cerveza también contiene más lúpulo, un componente antioxidante que ayuda a combatir contra las bacterias y hongos que dañan la boca y que además tiene propiedades antiinflamatorias.