La alergia se trata de una reacción de defensa de nuestro organismo al detectar alguna sustancia percibida como nociva. El sistema inmunológico se activa de forma errónea para “defenderse” y es cuando comienzan los típicos síntomas como estornudos, picores…etc.

La primavera es una de esas épocas del año en que las alergias se disparan, pero… ¿qué tiene que ver todo esto con la salud oral?, ¿por qué nos preguntan en la consulta del dentista si tenemos alguna alergia? La alergia en sí nada, pero los medicamentos que tomamos para hacerla frente sí que pueden perjudicar a la salud buco-dental.

Los antihistamínicos y otros fármacos habituales para tratar dichas patologías suelen producir sequedad bucal, lo que aumenta el riesgo de caries y de desarrollar periodontitis. Al reducir el nivel de saliva se minimiza la protección de esta sobre los dientes y encías que se vuelven más vulnerables al ataque de las bacterias. Además, gracias a la saliva podemos digerir bien los alimentos, si tenemos menos producción, tendremos también más problemas en este aspecto.

Ciertos medicamentos pueden tener también una alta cantidad de azúcar lo que, sumado al efecto de la boca seca, aumentan muchísimo la probabilidad de que aparezcan caries.

Aunque las alergias no afectan de forma directa a la salud de nuestros dientes y encías, los fármacos para tratarlas sí pueden influir negativamente. No quiere decir que no haya que tomarlos, pero sí que al tomarlos tomemos medicas como enjuagarnos con agua después de utilizar los inhaladores por ejemplo o de tomar ciertos jarabes demasiado azucarados para minimizar sus efectos secundarios sobre nuestros dientes. Además un seguimiento habitual por parte de nuestro dentista será ideal para que no se nos pase nada.