Todo el mundo quiere lucir una sonrisa con los dientes blancos y sanos, la preocupación por la estética dental se ha convertido en una tendencia en los últimos años, y aunque tener una boca sana va más allá de una mera cuestión de apariencia, en algunas personas se ha convertido en toda una obsesión. Los tratamientos blanqueadores profesionales, en manos de expertos, no son nocivos para la salud, pero someterse a múltiples sí puede tener graves consecuencias para el esmalte dental, y en casos extremos, puede acabar con la pérdida del diente. Esta obsesión por tener una sonrisa de color blanco nuclear (un tono nada natural) se ha denominado como blancorexia.

Para lucir unos dientes blancos y sanos existen no es necesario someterse a infinidad de sesiones de blanqueamiento ni utilizar kits caseros de dudosa calidad y eficacia (sin contar con las consecuencias sanitarias), existen alternativas más saludables y naturales que están al alcance de todos:

Cepillarse los dientes tras 20 0 30 minutos después comer o beber y tomar un poco de leche

Parece lógico, pero un estudio reciente revelaba que el 21% de los españoles no se lava los dientes cuando come fuera de casa, y esto, además de beneficiar a las bacterias responsables de las caries, también favorece a que los restos de alimentos o bebidas como el café, vino o ciertas salsas manchen más nuestros dientes y se tornen de un color más oscuro. Lo ideal es cepillárselos 30 minutos después de cada comida para que los ácidos que se generan en la boca por los alimentos ingeridos junto con el cepillado no debiliten el esmalte. También es recomendable utilizar también la seda dental al menos una vez al día para conseguir una limpieza más completa. Aunque una publicación reciente de Associated Press ha puesto en entredicho los beneficios de pasarse la seda dental por falta de rigor científico, la gran mayoría de los profesionales sigue recomendando su uso para eliminar de una forma más eficaz los restos de alimentos. Otra acción beneficiosa es tomar un poco de leche justo antes del cepillado para evitar la desmineralización del esmalte.

-Acite de coco

Aunque la evidencia científica no es todavía contundente al respecto, existe alguna investigación, como la realizada en el Instituto Athlone de Irlanda, que sostienen que utilizar aceite de coco durante el cepillado, o después a modo de colutorio, ayuda a aclarar los dientes y combate las bacterias causantes de las caries

-Beber mucha agua

Parece un tópico, pero conviene recordarlo. El agua aporta múltiples beneficios al organismo, y entre ellos está la limpieza de los dientes de la forma más natural. Además ayuda a mantenernos hidratados.

-Comer frutas y verduras

Las manzanas, fresas, zanahorias, el apio o la coliflor, entre otros, actúan como exfoliantes para los dientes (además de aportar nutrientes) y ayudan mucho en la higiene oral. Las manzanas u otras frutas y verduras que se pueden comer mordiéndolas se les considera u ‘cepillo de dientes natural’ ya que pueden llegar a muchos recovecos entre los dientes. Además también producen ácido ácido málico, que aumenta la salivación.