En julio de 2014 saltaba a la prensa una noticia curiosa que llamó la atención de muchos, contaba que a  Ashik Gavai, un joven de 17 años que vive en la India, le habían extraído 232 dientes en el Hospital JJ de Bombay. La cantidad de 232 piezas dentales impacta y mucho dado que las personas adultas tienen 32 dientes, muchísimos menos de los que le ha extraído a este joven. ¿Cómo es eso posible?

Lo que le ha ocurrido a Ashik es que ha sufrido un tumor benigno llamado odontoma que afecta al desarrollo de los dientes. Este tipo de afección, que más que un tumor se considera una malformación o hamartoma, afecta al número de dientes de una persona ocasionando que le crezcan una cantidad muy elevada.

La población más afectada por este peculiar tumor suele rondar los 14 años y en muchas ocasiones está vinculada a la criptodoncia, otro trastorno dentario que se produce cuando un diente no erupciona o lo hace de manera parcial. La no erupción de un diente puede deberse a la caída temprana de un diente de leche, de manera que el definitivo pierde su guía, o también puede deberse a una predisposición genética.

Volviendo al odontoma, existen dos tipos diferentes: el odontoma complejo y el compuesto. El compuesto se produce cuando los tejidos que conforman el diente (dentina, esmalte y cemento) aparecen ordenados y definidos. Este tipo de odontoma es habitual que aparezca en maxilar superior anterior. Al contrario, en un odontoma complejo los diferentes tejidos dentales aparecen totalmente desordenados y aparecen en el maxilar superior y en el interior.

También existe un tercer tipo, aunque mucho menos frecuente, denominado odontoma dilatado, que puede aparecer en cualquier zona de la cavidad bucal y afecta tanto a los dientes de leche y los definitivos como a los supernumerarios (dientes extra). Se trata de una especie de diente invaginado llevado al extremo, un trastorno del desarrollo dental de origen embrionario que consiste en que parte de la corona de la pieza se forma en el órgano del esmalte.

El joven indio tuvo molestias durante algo más de un año hasta que le diagnosticaron esta patología, y una vez encontrado el problema, se sometió a una operación de extracción que duró 7 horas.