La contaminación de los mares a base de plásticos está convirtiéndose en un problema planetario, y es que según los datos de diferentes organizaciones ambientales, alrededor del 60-80% de la contaminación marina procedente de los humanos son plásticos. Según cita Green Peace existen unas 300.000 toneladas de plástico flotando, se desconoce la cantidad que se ha ido depositando en el fondo de los mares y océanos, lo cual podría aumentar la cifra significativamente.

Problemas en la salud dental

Además del serio problema de contaminación de la naturaleza que todo esto supone, ¿son perjudiciales para nuestra salud? Antes cabe mencionar que son exactamente estas microperlas de las que estamos hablando. Se trata de unas esferas en miniatura, generalmente de color azul, que contienen muchos productos cosméticos como exfoliantes, geles de baño y también algunos dentífricos. Estas microperlas en realidad son trozos de plástico (polietileno) que tienen un fin decorativo en los dentífricos que les aporta textura o color. No se desintegran ni son biodegradables, por ello, además de la contaminación mencionada cuando estos productos acaban en el mar, según varios grupos de profesionales dentales estos fragmentos podrían quedar entre el diente y las encías generando problemas en la higiene y la salud bucal.

Cada vez son más los dentistas que desaconsejan su uso y advierten de los posibles daños que pueden ocasionar en la boca como la gingivitis debido a los trozos de plástico incrustados en las encías que “atrapan” a las bacterias o desgaste prematuro del esmalte al cepillar todos los días utilizando pastas de dientes que contengan microperlas. Aunque las autoridades sanitarias aprueban el uso de estas partículas, existen iniciativas para prohibirlas en la industria cosmética como la que se está debatiendo en el parlamento británico, en donde el Comité de Consultoría del Medio Ambiente ha exigido a las empresas de cosmética que prohíban el uso de las microperlas.

La mayoría de estas empresas se ha comprometido a ir eliminándolas progresivamente de todos sus productos y dejarlo totalmente en el año 2020, pero el Gobierno considera necesario para una mayor eficacia de la medida y para la confianza de los consumidores una ley que lo prohíba, por lo que se está trabajando en una prohibición nacional a finales del 2017.