Un estudio de la Universidad de Medicina de Louisville ha relacionado a ciertas bacterias que se encuentran en la boca como posibles factores de riesgo para los accidentes cerebrovasculares.

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La investigación, publicada en la revista ‘Scientific reports’, se centraba en analizar la relación entre los ictus causados por hemorragias cerebrales y la presencia de la bacteria S.Mutans. Los resultados muestran que un 26% de los pacientes que habían sufrido este tipo de ictus contaban con la presencia de esta bacteria, mientras que en los otros tipos de esta patología solo estaba presente en un 6% de ellos.

El estudio también analiza las microhemorragias cerebrales, pequeños sangrados que ocasionan demencia y pueden desembocar en una hemorragia masiva causando daños más graves. Los científicos comprobaron que el número de microhemorragias crecía significativamente en las personas que portaban esta bacteria que en las que no. La teoría que sostienen es que estos organismos se adhieren a los vasos sanguíneos, que se debilitan con la edad, y la presión sanguínea aumenta, lo que desemboca en hemorragias.

Esta bacteria está presente en aproximadamente un 10% de la población, y es una de las culpables de la aparición de caries, un problema bucal muy común en la sociedad que si no se trata puede desembocar en algo grave.

La investigación por tanto pone de manifiesto (una vez más), que la higiene bucal influye enormemente en nuestra salud, como ya han probado estudios que vinculan la periodontitis con el alzhéimer, el cáncer… y un largo etcétera. Tener una boca cuidada no sirve solo para lucir una sonrisa bonita, sino que es imprescindible para evitar patologías graves. Llevar una dieta saludable que nos aporte los nutrientes necesarios para nuestros dientes y encías, evitar los alimentos dañinos como el azúcar, tener buenos hábitos de limpieza y acudir al dentista regularmente son la mejor forma de prevención.