Que una gingivitis mal tratada pueda derivar en periodontitis es de sobra conocido por la sociedad. Recordemos que la gingivitis se trata de la inflamación y sangrado de las encías debido a la acción de las bacterias que forman la placa dental, mientras que la periodontitis se considera como el resultado de una gingivitis que no se ha tratado adecuadamente y que supone la pérdida de los tejidos de soporte de los dientes, algo irreversible, y que en los casos más extremos se pueden acabar perdiendo las piezas dentales.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Tampere (Finlandia) ha llevado a cabo un estudio en Mawi que prueba que la aparición de la periodontitis no siempre está vinculada a una anterior gingivitis. Para ello analizaron el microbioma oral de aproximadamente 1.000 mujeres de Mawi, una región en la que hay muy poca información sobre la importancia de la salud oral y donde apenas existen tratamientos para las infecciones orales. Los resultados del análisis del microbioma oral revelaron que cierto número de especies de microorganismos encontradas se asociaron con la periodontitis, pero no con la gingivitis. Este hallazgo podría llevar en un futuro no muy lejano a detectar la periodontitis de una forma más barata y rápida.

Hasta ahora los dentistas diagnostican la periodontitis midiendo la profundidad de las bolsas periodontales y sus síntomas pasan desapercibidos hasta que las piezas dentales comienzan a estar más móviles, es decir, que ya se ha destruido tejido de soporte. Gracias al trabajo de estos científicos sería posible detectar antes esta patología observando los cambios en las bacterias de la boca, que según pudieron comprobar, estaban directamente vinculados a la profundización de las bolsas periodontales y no solo al sangrado de las encías.

Detectar con más tiempo la periodontitis es el objetivo de este tipo de estudios, que aunque no es el primero en trabajar sobre este tema, sí es el más grande hasta el momento. Anticiparse a la pérdida de tejido para comenzar a tratar el desarrollo de la enfermedad es importante para conseguir mejores resultados y evitar la pérdida de las piezas. En los países desarrollados la mitad de los adultos padecen la enfermedad periodontal moderada, y entre un 7% y un 15% la sufren de forma severa. Además de la posible pérdida de piezas, enfermedades cardiovasculares y la diabetes, entre otras, también están muy ligadas a la periodontitis, por lo que su prevención no es solo cuestión de salud oral, sino de salud general.