La ciudad de Berkeley, situada en San Francisco, California, implantó en Marzo de 2015 un impuesto de un centavo por cada onza a las bebidas azucaradas (SSB) con el objetivo de reducir su consumo en beneficio de otras bebidas más hidratantes y sanas como el agua o la leche. La Escuela de Salud Pública de la Universidad de la ciudad junto con el Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Universidad de California han analizado los datos antes de la puesta en marcha de esta ley, durante los 8 meses posteriores a su aprobación y en los 4 meses tras su promulgación para compararlos posteriormente con las ciudades de Ockland y San Francisco.

El análisis demostró que con el impuesto a las SSB su consumo se había reducido en la región un 21% frente al aumento del 4% en las otras zonas, y el consumo del agua se había disparado un 63% mientras que en las otras dos ciudades solo había crecido un 19%. Según los autores de este estudio la medida, además de ser de las pocas medidas de salud que con su imposición se logre ahorrar más de lo que cuesta, también se espera que otorgue notables beneficios para la salud de las personas. Una medida fiscal y sanitaria muy efectiva.

Berkeley se ha convertido en la primera ciudad de los EEUU que ha decidido imponer un impuesto a este tipo de bebidas, y según los resultados obtenidos, es muy probable que otras ciudades se unan en esta cruzada y apliquen tasas similares que no solo lograrán una inyección a las arcas fiscales, sino que también se verá reforzada la salud de la ciudadanía.

Daños que causa el exceso de azúcar

Consumir habitualmente bebidas azucaradas, alimentos con azúcares añadidos e incluso endulzar nosotros mismos nuestra comida, puede generarnos daños graves con el paso del tiempo. Si hablamos de salud oral, el exceso de azúcar afecta directamente a la salud de nuestros dientes, muy vulnerables a la acción de las bacterias responsables de las caries, que se nutren de los azúcares para descomponerlos y generar ácidos que atacan al esmalte dental. El esmalte es la capa más dura que protege el interior del diente, por lo que si se debilita demasiado, las bacterias lo traspasarán y llegarán al interior de la pieza ocasionando infecciones dolorosas que pueden desembocar en la pérdida del diente, inflamación de las encías, deterioro de estas… por todo ello es muy importante, además de llevar una higiene bucal adecuada, reducir el consumo de azúcar.

Otras consecuencias graves del consumo elevado de azúcar es el posible desarrollo de una diabetes, obesidad, constante sensación de hambre, hígado graso, cáncer de páncreas…