Floss4Desde que hace unos días Associated Press pusiera en duda los beneficios de utilizar el hilo dental tras destapar que las nuevas guías o recomendaciones sanitarias del Gobierno americano no mencionaban en su última edición esta práctica para llevar una higiene dental adecuada y asegurar que no existe una evidencia científica sobre estos supuestos beneficios, la comunidad odontológica se encuentra en una cruzada para demostrar que sí que es necesaria.

Organizaciones profesionales de dentistas como la Asociación Dental Americana (ADA), la Asociación Dental Canadiense y la Academia Americana de Periodontología (AAp), entre otras, intentan que el mensaje de que el uso del hilo o la seda dental no es válido no cale hondo en la sociedad y recomiendan encarecidamente que se siga con esta práctica ya que según ellos sí que ayuda (y mucho) a prevenir posibles enfermedades orales.

La Asociación Americana de Higienistas Dentales (ADHA) apuesta por las prácticas basadas en la experiencia y la atención personalizada para cada paciente. Han actualizado sus normas sobre higiene dental para dar más prioridad al aspecto de la personalización debido a que según su experiencia cada persona necesita un plan único de tratamiento en cuanto a higiene dental. Reconocen que no todos los elementos auxiliares en la higiene dental, como puede ser el caso del hilo dental, son apropiados para todos los pacientes, por ello instan a los profesionales de la odontología a que examinen en profundidad a cada paciente para determinar un tratamiento en particular para cada caso de forma que cada paciente logre su método de limpieza dental adecuado.

Eficacia del hilo dental

Pese al cuestionamiento del papel de la seda dental sobre la higiene oral, los profesionales siguen defendiendo su uso y aseguran que hacerlo reduce el sangrado de las encías, su inflamación, la presencia de bacterias en los espacios interdentales… y demás signos y síntomas clínicos de las dolencias orales. Aseguran que pese a que no haya estudios contundentes al respecto, el coste de decir a la población que “no usen el hilo dental” sería mucho mayor que si lo utilizan si hablamos del grado de exposición a las bacterias que causan por ejemplo las caries o enfermedades en las encías. Con respecto al tema de la “falta de evidencia científica” sobre ello, alegan que para demostrar científicamente que el hilo dental no tiene efectos positivos sería necesario un estudio que como mínimo evaluara a una persona que no utiliza la seda dental en al menos dos años, algo que éticamente les parece incorrecto.